Aléjate

septiembre 11, 2017

A menudo estamos tan obsesionados en correr que no nos damos cuenta que necesitamos zapatillas nuevas.
La mayoría de veces estamos tan centrados en conducir que no nos paramos a llenar el depósito.
Estamos tan ocupados en trabajar que no pensamos en mejorar nuestro negocio.
Nos adentramos tanto en nuestra trayectoria profesional que no nos alejamos para mirarla desde fuera.
El día a día nos consume y nos somos capaces de parar y analizar que sucede en nuestra vida.
Sin darnos cuenta pasan días que se convierten en semanas, en meses y en años, así, en un abrir y cerrar de ojos. Todos tenemos en mente una vida mejor, pero pocas veces paramos, nos alejamos y analizamos que hacer para mejorar. Y por supuesto, luego activar esas mejoras. Recuerda el típico tópico, pero cierto, que es necesario introducir cambios en nuestra vida para no seguir con los mismos resultados. Hay que buscar tiempo para pensarse, conocerse y renovarse.
Si buscamos un paralelismo con un atleta de élite, no compite todos los días. Dispone de tiempo para analizar sus datos, pensar en su rendimiento, hablar con su entrenador, compañeros, ver vídeos, plantear estrategias… En fin, tiempo a pensar para mejorar. Es una de las razones por las que se les llama “profesionales”. ¿Te has parado a pensar que tu eres un profesional en tu puesto de trabajo? ¿Qué eres un atleta de elite en tu disciplina? Y ya solo en tu profesión, también en tu vida, tienes que ser el mejor viviendo tu vida.

Aléjate

Me permito aconsejarte, aléjate. Yo siempre he dedicado dos épocas del año a reflexionar, desde hace unos años:
  1. El verano. Suelo centrarme más en los objetivos de mis negocios, como mejorar procesos, optimizar recursos y ser más productivo. Tanto yo como mi equipo de trabajo.
  2. Las Navidades. En esta ocasión me suelo centrar más en mi vida más personal. Analizar el año a todos los niveles: pareja, familia y amigos; retos y deporte; también trabajo pero más en base a resultados. Buscando equilibrio y definir objetivos de cara al año que está a punto de empezar.
Desde esta vuelta al cole me he propuesto pensarme más día a día. Buscando estabilidad y constancia. Ya empecé a enero a hacerlo pero algo fallo al poco más de un mes. Ahora he vuelto. La manera de hacerlo es con la meditación diaria. Integrado en mi rutina diaria, justo al despertar: despertador, visita al baño y en el mismo sitio con la misma postura cada día. Son solo 10 minutos al día. Me permite alejarme de mi, no juzgar, controlar pensamientos, buscar equilibrio. En fin, os seguiré contando y espero que la rutina dure mucho más que a principios de año.
Lo que busco con esto es que te alejes de ti, aléjate de vez en cuando y con un método que te sea cómodo, reflexiona, para el mundo en el que vives, diseña tu vida.