Vive en el mundo

marzo 5, 2018

Para mi la vida es mejora continua, evolución constante, cambiar, crecer, superarse y autoconocerse. Viajar es una de las mejores manera de crecer que conozco. Tanto profesionalmente como personalmente. Nos permite renovar nuestra perspectiva, mostrarnos frente a la incertidumbre y descubrir nuestra vulnerabilidad. Nos obligamos a relacionarnos con desconocidos, esforzarnos para comunicarnos y exponernos a la soledad. Es decir, viajar es enfrentarnos a nuestras resistencia.
Hace ya varios años suelo viajar, al menos una vez al año, a países de culturas distintas. Culturas que te enriquecen y te contrastan. Países en los que aprendes historia, la de la humanidad. Vale la pena ahorrar durante el año para poder hacer este tipo de viajes, evitando ser turista e intentando ser viajero, recuerda que viajar es el único gasto que te hace más rico.

Vive en el mundo

Algunos de los países que más me han ampliado la mente son Thailandia, Japón, Perú, Hawaii, Polonia, República Dominica e Israel. Países en los que el “raro” eres tu. Esto te ayuda a respetar a las personas, sean de la religión, cultura, raza o color que sean. Viajar me ha ayudado que esto no son más que mentiras que nos ha “regalado” la sociedad. Me ha ayudado a respetar y apreciar a todos por igual. Una vez, en uno de estos viajes, me hice una pregunta… ¿acaso tú has elegido nacer donde lo has hecho? Pues como tú, todo el mundo. No lo elegimos, la mayoría somos afortunados de nacer donde los hemos hecho. Así que aprécialo, pero aprecia más al que no ha corrido la misma suerte que tu, porque es igual de persona que tu.
También he aprendido que viajando pierdes arraigo y ganas perspectiva. El hecho de viajar me ha hecho no depender de estar cómodo en un sitio y aprender a estar cómodo conmigo mismo, independiente de donde esté. De aquí viene mi concepto “#Viveenelmundo”. De no depender de nada más que de ti. Estar bien siempre. Adaptarte y de ser siempre igual, estés con quien estés y donde estés.
La semana que viene que viene hablaremos de otro tipo de viaje que también me ha ayudado mucho a crecer, te imaginas que puede ser?
Para rematar, acabo con una cita que me encanta.
No se viaja para escapar de la vida, se viaja para que la vida no se escape.