Consultora grande vs Consultora pequeña, ¿con cuál te quedas?

Algo que aprendí después de años en este sector.

Las grandes consultoras tienen un modelo que funciona perfectamente.

Para ellas.

El socio senior entra en la primera reunión. Escucha, hace las preguntas correctas, genera confianza. Tiene credibilidad, contexto y criterio. El cliente siente que ha encontrado a alguien que entiende su problema.

Firma el contrato.

Y en la segunda reunión ya no está.

A partir de ahí, el proyecto lo lleva un equipo junior bien formado, con metodología sólida, trabajando bajo supervisión. No es que trabajen mal. Es que no son la persona que entendió el problema. No tienen el contexto de esa primera conversación. No cargaron con la preocupación del cliente durante el fin de semana.

Y el cliente, que contrató al socio, trabaja en realidad con el equipo.

Eso tiene un nombre: sobrecarga estructural. Y la paga el cliente.

Consultora grande vs Consultora pequeña, ¿con cuál te quedas?

Yo llevo más de 15 años en esto y nunca he funcionado así.

No porque sea mejor que nadie. Sino porque con las marcas de alimentación con las que trabajamos, ese modelo no funciona.

Una marca de alimentación mediana no necesita pagar la estructura de una consultora de 200 personas para acceder a criterio senior. Necesita que quien entiende su problema esté presente cuando ese problema se complica. Que la persona que hizo las preguntas en el primer día sea la misma que toma las decisiones en el último.

En Brandsummit, no porque sea yo, pero quien vende es quien trabaja. Quien entiende el problema es quien lo acompaña. No hay capa de gestión entre el criterio y la ejecución.

Eso tiene un coste menor para el cliente y un nivel de implicación que una estructura grande no puede replicar. No por falta de talento. Por diseño.

No digo que las grandes consultoras no aporten valor. Lo aportan, en contextos donde su modelo tiene sentido.

Lo que digo es que hay un tipo de cliente, un tipo de proyecto y un tipo de problema donde lo que más vale no es la marca de la consultora.

Es saber que la persona que firmó contigo va a estar ahí cuando las cosas se compliquen.

En este sector, las cosas siempre se complican.

¿Con quién trabajas tú realmente cuando contratas consultoría externa?